Colección: MOSCHINO

Moschino es maestra en el arte del engaño visual. Sus frascos rompen por completo con la sobriedad del mercado: un osito de peluche de cristal (Toy), un limpiador de vidrios (Fresh) o la silueta de Olivia de Popeye (Cheap & Chic). Sin embargo, lo que hay dentro del frasco es perfumería seria, sumamente comercial y de gran gusto. La marca sabe que el empaque atrae al cliente por curiosidad, pero la calidad del líquido es lo que hace que repitan la compra.

MOSCHINO